viernes, 16 de mayo de 2014

EL CONFLICTO EN LA EDUCACIÓN




9 de mayo
EL CONFLICTO EN LA EDUCACIÓN




Empezamos la clase haciendo una tarea individual consistente en responder a una serie de preguntas sobre la “Gestión de Conflictos”.
 Se nos pregunta sobre qué palabras relaciono con conflictos, a lo que yo puse: problema, caos, dificultad, aprendizaje desde el vehículo del conflicto, malestar, transición, orgullo, etc.
En un grupo de tres miramos las palabras en las que habíamos coincidido, y destacamos: problema, dificultad, agresión, y no coincidimos en guerra, pelea, rebelde, lucha, falta de respeto, etc.
Cuando tengo un conflicto, primero pienso para poder desarrollar unos razonamientos, no para convencer a la otra persona, sino para que comprenda que hay más maneras de pensar, y no por coincidir en esas ideas tiene que generarse tensión.
Desde el conflicto aprendemos, aprendemos a saber respetar otras opiniones, aprendemos que muchas veces todo es relativo, etc.
Siempre me ha funcionado el saber escuchar, aunque reconozco que me ha llevado tiempo de entrenamiento, pero ahora le doy más importancia a lo que los demás me puedan enseñar que a lo que diga yo. Si percibo que la otra persona no me escucha o cierra la conversación, entonces entiendo y acepto que esa persona no está preparada para establecer una conversación.
Debo corregir, eso si mis emociones en las discusiones. Depende de mis estados de ánimo pero reconozco que si la otra persona se quiere auto-imponer eso me afecta y me pone nerviosa, y reconozco que eso debo controlarlo.

¿Pero, por qué surgen los conflictos?  Es algo innato al ser humano. Vivir en sociedad siempre produce roces.
Hasta no hace mucho, se pensaba que ante una situación de conflicto, lo mejor era suprimirlo, evitarlo. Pero actualmente se sabe que éste es fundamental para avanzar en la vida, y si no hay conflicto no hay avance.
Cuando hablamos de conflictos, es importante hablar de los conflictos  cognitivos. Nos referimos al aprendizaje, a una lucha interna, a una estructuración que realizamos nosotros  mismos.
El conflicto está en la misma base del aprendizaje. Si sabemos gestionarlo, aumenta la creatividad, se convierte en un reto para las propias capacidades, lucha por innovarse.


El conflicto empieza porque hay  necesidades diferentes. No es un hecho puntual, sino que es un proceso:
·         Necesidades diferentes.
·         Problema.
·         Dinámica del conflicto.
·         Factores que aumentan el conflicto.
·         Crisis.

Vimos una serie de videos muy interesantes, sobre la manera de afrontar los problemas entre padres e hijos.
El primero fue un monólogo de Goyo Jiménez, donde expone situaciones me imagino que ha vivido o visto cuando los padres daban cachetes o bofetadas por cualquier cosa a los niños. Usando el humor reflejaba muy bien esa realidad que aún hoy se da en la educación de muchos niños.
 Aun se sigue pensando que una bofetada a tiempo siempre es buena.
A mi parecer pienso que sería necesario que se diesen más escuelas de padres, donde se les orientase sobre cómo educar a sus hijos sin necesidad de utilizar la violencia. Una bofetada no es solo eso, es un referente para el niño, le estamos enseñando que los problemas solo tienen una vía que es la agresión, y obviamos instrumentos mucho más valiosos como son la comunicación, la retroalimentación, no solo se equivoca el niño, nosotros también cuando ejercemos un poder nocivo para el niño.
Otro vídeo “La Chancla”. Una zapatilla que siempre está disponible a la hora de pegar a un niño. Aquí se ve claramente que en el proceso del conflicto se han saltado todos los pasos y la situación rompe directamente en la crisis. No ha habido ningún elemento de prevención. El niño recibe agresiones sin opción a poder defenderse, ni hay diálogo ni nada. Se le está tratando como a un animal, pero a los animales tampoco se les pega, a lo más es a adiestrarlos pero jamás pegarlos.
A veces caemos en el error de que queremos conseguir los objetivos utilizando elementos agresivos.


No debemos nunca evitar un conflicto, ya se trate de un problema entre compañeros, de pareja, etc. Es mejor hacer frente e intentar buscar una solución, porque cuando lo que hacemos es taparlo o evitarlo, al final este va haciéndose cada vez más grande, y por lo tanto más difícil de resolver.
“Hay que ser suaves con las personas y duros con el problema”.

ACTITUDES ANTE EL CONFLICTO:

RELACIÓN +                                                        OBJETIVOS +
Cooperación                                              Competición
Negación                                                   Yo gano, tú pierdes
Gano yo ganas tú


RELACIÓN -                                                           OBJETIVOS -
Acomodación                                              Evasión
Yo pierdo, tú ganas                                     Yo pierdo tú pierdes

Si para mí el objetivo es importante pero la relación con la otra persona no es importante, se produce la competencia. Entonces yo gano y tú pierdes.
Cuando los objetivos que tengo no son tan importantes, sin embargo la relación que tengo es importante, se produce acomodación, yo pierdo, tú ganas.
Cuando los objetivos no importan y la relación tampoco, se produce cooperación-negación. Yo gano, tú ganas.
La relación  no me importa, los objetivos, los objetivos no son importantes, se produce la evasión, no entra en guerra nadie.
Cuánto más importante es la relación, mayor cooperación tiene que haber.
Ante la competición, lo que quiero es conseguir mis metas y no importa si tengo que pasar por encima de otros para conseguirlo.
El modelo de la cooperación, es al que tenemos que tender, gano yo pero también gana el otro, no solo importan las metas sino que también importan las relaciones y ya finalmente estaría la negociación, se trata de que ambas partes ganen en lo fundamental, si una de las dos partes se va con la sensación de que no ha ganado en lo fundamental entonces estaríamos hablando de competición o acomodación.

En la acomodación, la persona con tal de no generar tensión a su alrededor cede y no hace valer sus derechos hasta que o bien se destruye a si misma o acaba por explotar y destruye a la otra persona o personas.
Con la evasión lo que hacemos es mirar para otro lado cuando se nos presenta un conflicto, pero es un error puesto que éste no desaparece, al contrario, no lo hará hasta que no le pongamos una solución.
Dinámica:
“El caso de las quince vacas”.
Mariana nos entrega unos papeles a grupos de tres personas, donde uno hace el papel de ganadero que quiere vender sus vacas, y hay dos compradores.
Aquí sale el sentido de la competición, hay que preguntar por los intereses, necesidades de la persona que compra.
¿Para qué lo quieren? Se puede negociar por posturas, no me alejo del precio, y se puede negociar por intereses, aquí se intenta llegar a un acuerdo.
Cuando hablamos de necesidades basadas en la competición, los participantes son adversarios, el objetivo es la victoria, se desconfía del otro. Cuando las necesidades se basan en la cooperación, se establece una relación amistosa, el objetivo es el acuerdo, se confía en el otro.
La negociación es mucho más fructífera desde la confianza.
Ante un papel que nos dio para que rellenásemos de manera individual sobre la gestión de conflictos, se nos pregunta sobre qué palabras relaciono con conflictos, a lo que yo puse: problema, caos, dificultad, aprendizaje desde el vehículo del conflicto, malestar, transición, orgullo, etc.
En un grupo de tres miramos las palabras en las que habíamos coincidido, y destacamos: problema, dificultad, agresión, y no coincidimos en guerra, pelea, rebelde, lucha, falta de respeto, etc.
Cuando tengo un conflicto, primero pienso para poder desarrollar unos razonamientos, no para convencer a la otra persona, sino para que comprenda que hay más maneras de pensar, y no por coincidir en esas ideas tiene que generarse tensión.
Desde el conflicto aprendemos, aprendemos a saber respetar otras opiniones, aprendemos que muchas veces todo es relativo, etc.
Siempre me ha funcionado el saber escuchar, aunque reconozco que me ha llevado tiempo de entrenamiento, pero ahora le doy más importancia a lo que los demás me puedan enseñar que a lo que diga yo. Si percibo que la otra persona no me escucha o cierra la conversación, entonces entiendo y acepto que esa persona no está preparada para establecer una conversación.
Debo corregir, eso si mis emociones en las discusiones. Depende de mis estados de ánimo pero reconozco que si la otra persona se quiere auto-imponer eso me afecta y me pone nerviosa, y reconozco que eso debo controlarlo.
Vimos un vídeo muy interesante sobre William Ury: “Negociación”, que nos mostró una visión muy positiva para avanzar juntos a la hora de solucionar problemas.



Ante una situación difícil, en lugar de atacar al otro bando, pasas del lado de la otra persona para atacar el problema en conjunto.
Se trata como él dice: “construirles un puente de oro”, es decir, en la negociación para aplicarlo de manera positiva, ¿cómo construyes un puente para avanzar juntos hacia una solución de convivencia mutua? ¿cómo haces que sea lo más fácil posible que el otro bando diga sí?
La historia de Steben Spelberg fue muy interesante. Él de niño recibía abusos de un compañero mayor. Y él no sabía cómo poner remedio a esto. Estaba haciendo una película sobre nazis y decidió invitarle a que participase en ella. En un principio el niño se negó pero al final acabó aceptando, es más, acabó convirtiéndose en un gran amigo.
Lo que hizo Spelberg fue pasarse al lado del abusador, intentar conocer sus necesidades, las carencias que le llevaban a comportarse así, y le funcionó.
En otra ocasión tuvo una reunión con Hugo Chávez. No iba a ser fácil. Siempre acompañado con muchas personas pendientes siempre de sus necesidades.
Ante un comentario que le hizo y no le gustó, Hugo Chávez opta por enfurecerse, pero él no discute, no reacciona a sus impulsos agresivos, para este hombre la clave está en escuchar, en superar el “no”.
Según él, lo importante es construir un puente de oro a tu oponente para que lo cruce. Uno de los mayores poderes que tenemos es el de no reaccionar.
Intentar reaccionar con alguien que está enfadado no sirve para nada, pero si lo escuchas y el escuchar es una de las artes clave de la negociación, entonces quizás entren en razón y finalmente puedan escucharte.
Al final, se hicieron amigos, e incluso Chávez lo invitó a ir a su rancho.
La transformación fue inmediata, por el poder de no reaccionar, el poder de escuchar.

Conclusión:
Personalmente considero que el conflicto es la auténtica arma para aprender. Cuando dialogamos con personas que son afines a nosotros, podemos aprender, por supuesto, podemos sentirnos más a gusto, pero caemos en la comodidad, puesto que no hay tensión. La tensión no es mala si se sabe controlar.
Por supuesto que esto no es posible hacerlo con todo el mundo, tiene que darse con personas que estén dispuestas a compartir sus ideas sin alterarse, que tengan capacidad de pensar también en otros puntos de vista.
Desde otras perspectivas, uno se ve obligado a pensar, a razonar lo que el otro dice, porque si no  ya no se puede mantener el diálogo, esto es lo bueno del conflicto, que te hace reflexionar. Cuando lo que se da es justo la permanencia de la misma idea, esto genera tranquilidad, pero también inamovilidad, porque no se da opción a que surjan nuevas ideas.
Por eso, la técnica que se está llevando a cabo en el sistema educativo, de establecer una enseñanza donde los alumnos trabajan en equipo, es una buena idea, porque aprenden a escuchar, a respetar las ideas ajenas, a aprender a rebatirlas con argumentos, y a que cada uno tiene su propia opinión.
Trabajar en grupo, es un entrenamiento, puesto que de adulto va a tener que hacerlos, y si ya de niños se les enseña a interactuar en trabajos, donde tienen que solucionar problemas conjuntamente, cuando se hagan adultos y se vean trabajando en equipo ya tendrán una base firme para saber que jamás nadie debe imponerse y que la escucha es un elemento esencial para que las cosas te vayan bien en esta vida.









viernes, 9 de mayo de 2014

INFLUENCIA ENTRE SOCIEDAD Y EDUCACIÓN

2 de mayo

INFLUENCIAS  ENTRE SOCIEDAD Y EDUCACIÓN


 

Tomado del libro: Esteve, J.M. (1995). Los profesores ante el cambio social. Barcelona, Anthropos.
En los últimos veinte años las relaciones entre profesores y alumnos han sufrido un cambio enorme. Este cambio no ha sido bueno ni para los profesores ni para los alumnos. Anteriormente los profesores tenían total poder sobre el alumno, el alumno carecía de libertad para protestar ante muchas de las injusticias que cometían los profesores, eran humillados si no cumplían lo establecido, y la calificación era básicamente lo que definía al alumnado. Ahora es a la inversa. El alumno no tiene conciencia de cuáles son sus límites, y se cree con derecho de faltar el respeto a los profesores. Y el Sistema Educativo, como no ha cambiado en su metodología de enseñanza, se encuentra que no sabe cómo hacer frente a esto.

 


En este artículo se comenta que una de las causas es el hecho de que muchos alumnos se ven obligados a estudiar con la nueva ley de enseñanza obligatoria hasta los dieciséis y dieciocho años, por lo que se va a necesitar más personal y mejores medios, planteando realidades que se deben afrontar para intentar paliar este problema de incertidumbre para los profesores y fracaso para muchos alumnos.
En clase hicimos un debate sobre este asunto que tanto está preocupación. Ante la pregunta que nos hizo nuestra profesora de si alguno de nosotros habíamos tenido profesores que estableciesen una autoridad, Ana, una alumna, comenta que sus profesores habían dado clase a sus propios padres y que ahora le estaban dando clase a su hermano. Eso denota que posiblemente sigan utilizando el mismo método tradicional, de hace cuarenta años, basado en una autoridad que no viene por la concienciación del alumno sobre lo que supone la palabra respeto, sino que viene por un miedo al castigo y a los golpes que recibían.
Otro alumno también comentó que él por haberse despistado en un momento de la clase, con ocho años el profesor le tiró de la oreja. Es sorprendente porque no estamos hablando de una educación posterior al franquismo, estamos hablando de chavales que hoy tienen veinte años, es decir hace un poco más de diez años aun se seguía utilizando el mismo método ancestral de usar la violencia para educar a los alumnos.
Luego, surgió en el debate el hecho de que se utilice el “don” y doña” para referirse a los profesores. Aquí hubo muchas discrepancias, alumnos que consideraban que eso lo que mostraba era dejar claro quién mandaba en la clase, mostrar un estatus, y había quién pensaba que utilizar esos términos eran buenos para que así el profesor se ganase el respeto de los alumnos.
Personalmente considero que el respeto no se gana haciendo separaciones de poder, el profesor tiene muy claro cuáles son sus cometidos y el alumno debe tener muy claro el valor del docente, y los límites que jamás debe traspasar, y para ello se necesita que el profesor intente encontrar el modo de acercarse a ellos usando valores como la comprensión, la empatía, y dejar un poco a un lado ese concepto clasista de ponerse por encima del alumnado.
Encontré un vídeo muy interesante sobre la labor pedagógica y el término autoridad:
"Autoridad pedagógica y su función docente"
https://www.youtube.com/watch?v=RQ1XCvTP-Tc

En este vídeo se hace referencia, a preguntarnos, en vez de qué se enseña, cómo se enseña.
El docente no es solo el autor de lo que va a hacer sino también el que potencia, el que enriquece y procura dar un espacio donde el otro pueda desarrollarse.
Autoridad no tiene nada que ver con autoritarismo.
En un proceso de enseñanza-aprendizaje, aprenden ambos, tanto los profesores como los alumnos, es un puro mecanismo en el que ambos salen enriquecidos, y los alumnos en algún momento también pueden enseñar al profesor. Para ello es básico que el profesor conozca que cada alumno tiene sus propios estilos de aprendizaje, y el docente con su estilo de enseñanza debe saber amoldarse a cada uno de ellos, básicamente para que conozca cuáles son las necesidades reales de cada uno.


 


Pero para ello primero el docente debe autoconocerse, y así podrá ayudar a que los alumnos también se autoconozcan  conozcan la diversidad de estilos de aprender de sus compañeros.
La autoridad se gana, no es fácil ganársela, e incluso muchas veces se confunde autoridad con autoritarismo. La autoridad es saber ganarse el respeto de los alumnos sin necesidad de imponerse, usando herramientas basadas en valores como son el compromiso de implicarse en los problemas que puedan tener los alumnos, que éstos sientan que son importantes para los profesores, saberse escuchados etc. El autoritarismo, sin embargo, solo conduce a que el alumno respete al docente por miedo, no porque considere que la labor que éste está realizando es valiosa. Como ya dije antes es una labor difícil pero que es necesaria para crear alumnos que sean respetuosos no solo con los profesores sino también con sus propios compañeros y consigo mismos, pues cuando un alumno falta al respeto a un profesor, en el fondo también se lo está faltando a sí mismo.
En todo este asunto, la familia juega también un papel esencial. Son los primeros referentes para el niño, y éstos no deben olvidar esto jamás.
Ante un caso de falta de respeto en un momento determinado, ¿cuál es la solución? Una solución sería concienciar al alumno que lo que no le guste que le hagan no lo haga él a los demás.
Ante una situación de conflicto es mejor que el docente busque el acercamiento hacia el alumnado. El problema se soluciona desde la cercanía, porque si al final se llega ya al enfrentamiento, encontrar una solución al problema es más difícil.


Es destacable la necesidad de que el profesor conozca el nombre de sus alumnos, pues éstos se sientes bien, sientan esa cercanía, y así el profesor se gana también esa autoridad basada en el respeto no en el miedo, porque los alumnos se sienten que el profesor se preocupa por ellos, sienten que tienen valor para él.
Ser docente no es fácil. Uno está expuesto tanto a las críticas como a las alabanzas. Al final, lo mejor es quedarse con lo mejor de cada uno y de cada momento.
Es fundamental autoconocerse, saber cuáles son los puntos fuertes y débiles que se tienen, para así poder construir unas creencias propias, una base desde la que poder comunicar y transmitir a los demás cada estilo de enseñanza propio, pero siempre adaptándose, ajustándose a las necesidades de aprendizaje de los alumnos, para obtener los objetivos establecidos, que en este caso no son otros que el alumno aprenda, sepa como optimizar su aprendizaje, sin caer en la frustración ni el fracaso.
A la hora de hacer una propuesta hacia un alumno, primero debo saber, debo hacer un diagnóstico de la persona con la que voy a trabajar. Saber las necesidades, conocer el perfil de la persona, etc.
En el texto, uno de los apartados trata sobre la contradicción entre las exigencias que se proyectan sobre la escuela y las dotaciones de recursos.
La educación de calidad, según dice este autor, es más la consecuencia de un voluntariado de los profesores que la consecuencia natural de unas condiciones de trabajo adecuados a los problemas a los que se tiene que enfrentar hoy en día el docente.


Uno de los factores que fomentan el malestar docente es la falta de recursos materiales, pero esta falta de recursos no se refiere al material didáctico, sino a problemas de espacio y conservación de los edificios, mobiliarios viejos o rotos, etc.
Pero lo más grave, es que la actuación práctica del docente tiene una fuerte dependencia del marco institucional en el que enseñan, sin que individualmente sean capaces de modificar esas limitaciones como normas internas.
Cuando un docente se ve limitado a la hora de hacer un trabajo, a la hora de establecer sus métodos de enseñanza, se le está cortando la libertad de generar diferentes maneras de enseñar, a mi parecer no se trata de dar toda la libertad curricular, no, pero sí, de dejarle cierto espacio para que pueda desarrollarse como profesor, que pueda utilizar sus herramientas y así vaya creciendo y evolucionando.
Un profesor también debe equivocarse, no sólo aprende el alumno, también aprende el maestro, y esto solo se hace cometiendo errores, dejándole espacio para que pueda experimentar como le gusta a él realmente dar la clase, y que vea poco a poco los objetivos que va consiguiendo en ese proceso secuencial.
En cuanto a la necesidad de revisar los contenidos curriculares, el deseo de incorporar nuevos contenidos que se apuntan como imprescindibles para la sociedad futura, tiene como límite la necesidad de seleccionar y de abandonar algunos de los contenidos tradicionalmente transmitidos por las instituciones escolares.
Pero hay profesores que llevan muchos años dando clase y no quieren cambiar esos modelos porque consideran que son válidos, y también porque les supondría cambiar su manera de pensar.
Para que se dé un buen funcionamiento del docente se debe garantizar una buena comprensión de los objetivos y de las reformas curriculares, evitando con cursos de reciclaje la desinformación y la inseguridad de los profesores ante los cambios que se proyectan.
El profesional de la educación nunca deja de aprender, porque la sociedad cambia, y con ella el sistema educativo, puesto que la enseñanza se centra en el ser humano, no en los contenidos, y si es así, debemos entender los cambios de pensamiento, de conducta que se da a cada momento. Las necesidades van siendo otras y si el profesor no percibe esto, se va a encontrar con que no sabe darle soluciones, y los alumnos acabarán por sentir que hay una distancia muy grande entre ellos y el docente, como si de dos mundos distintos se tratase.
Ante la pregunta de qué es más importante la formación académica o la experiencia, se hizo un buen debate en clase. Los compañeros comentaban que la Universidad está llevando a cabo mucha teoría y poca práctica.
Con la experiencia creemos que aprende más.
Cada vez hay más consumo de formación, hay más competitividad, porque ahora hay mucha gente estudiando. La experiencia es fundamental pero se mira mucho el currículum.
Después de debatir sobre todos estos temas hicimos un descanso y a la vuelta hablamos sobre las entrevistas que les hicimos a algunos docentes, para saber un poco más lo que pensaban de la educación y la imagen social que sobre ellos tenían.
La primera entrevista fue a un profesor de educación física. Le gustan más los colegios concertados, allí los docentes tienen que tener interés en hacer las cosas, sino los echan directamente, y comenta que esto no sucede en el público, hay menos implicación, aunque no quiere generalizar.
Considera que cuanto más alumnos hay por aula, cuanto más se masifican éstas más baja el nivel de aprendizaje de los alumnos.



Este profesor nota que falta comunicación entre los profesores, que no hay mentalidad de equipo.
Álvaro, un compañero de clase, le hizo la entrevista a su madre, que es maestra. Lleva veinticinco años de profesión. Intenta enseñar de la mejor manera posible.
Establece normas que intenta llevar siempre a la práctica pero intenta no imponerse jamás, sabe que ese no es el camino para educar. Ni tampoco utiliza el adoctrinamiento, considera que ante todo el alumno debe tener su espacio para pensar y reflexionar.
Considera que la familia es un elemento esencial, y para trabajar en el mundo educativo es fundamental que se consiga hacerlo en equipo, para compartir experiencias.
Opina que la Pedagogía es importante porque facilita el trabajo al docente y fomenta la interacción, y hacen programas preventivos como la prevención de drogas por ejemplo.
Juan María, compañero de clase, que es docente, y ahora está estudiando Pedagogía, comenta que la sociedad no valora el trabajo de los profesores porque realmente desconocen cuál es la función real que acometen éstos.
No reciben el apoyo social que necesitan para ejercer su labor.
Dice que hay profesores que sí se implican en la educación y profesores que pasan olímpicamente.
Alexis, compañero de clase, le hizo la entrevista a un profesor realmente interesante. Da clase de Geografía. Este hombre comenta que decidió dedicarse a la docencia para practicar la tolerancia, la generosidad y el conocimiento, el sentido crítico, etc.
Sigue su entrevista diciendo que un docente siempre tiene que estar aprendiendo y debe saber escuchar lo que los alumnos demandan.
El lenguaje pedagógico hará buenos a los alumnos en el trabajo y en la vida.
En este mundo de falsos valores, un buen docente es un valor seguro.
Él nunca ha pretendido la perfección académica, siempre ha querido ser una esponja que absorba todo lo importante.
La autoridad sin reflexión hace que uno pierda como docente.
Otra alumna, Ana, comenta que hay muchos docentes sin ilusión debido a que estudian esta carrera porque consideran que es fácil, luego cuando se ponen a trabajar se dan cuenta que de fácil nada, pues el trato humano siempre conlleva una gran responsabilidad.
Se deben tener en cuenta tanto los valores esenciales como es el compromiso, la humildad, etc., tanto por parte del docente como por parte del alumnado.

Conclusión:
Bueno, ante todo se me pasó la mañana muy rápido, puesto que el texto que leímos daba jugo para muchas ideas.
Más que nada destacaría la situación por la que está pasando hoy en día el ser humano. Una situación complicada, donde todo parece que va a la deriva, pero personalmente pienso que es causa de que vamos al son de una sociedad demasiado globalizada.
Es una sociedad productiva pero no de bienes, sino de conocimientos, globalizados, que se mueven a una velocidad increíble que hace que el sujeto no los absorba ni entienda,  y además es interminable, todo el día las veinticuatro horas.
Las nuevas tecnologías han cambiado el  sistema educativo, pero el sistema educativo está en una posición inamovilista,  lo que  los alumnos aprenden luego no los pueden reflejar en la sociedad.
Y la imagen que se tiene del docente, es pésima, la sociedad opina mal, pero además opina sin saber, sin conocer. Siempre dicen lo mismo, vagos que ganan el dinero sin hacer nada.
Pero no se preguntan por qué los gobiernos no hacen nada por cambiar el sistema educativo, es que personalmente pienso que ni siquiera saben que existen modelos educativos, solo quieren ver resultados, calificaciones, pues consideran que esto es lo que les propiciará el éxito o el fracaso en la sociedad. Algo de razón tienen, porque hoy todo funciona basándose en un número, somos cifras, pero es un error, porque se olvidan de lo más importante, la felicidad, que se gana con un buen aprendizaje, no con una buena calificación, sino con un buen aprendizaje, que le permitirá tener autonomía, y un ser humano autónomo sabe ser selectivo y elegir lo que es mejor para él.
La sociedad en vez de hacer juicios negativos y absurdos sobre los profesores debería cuestionarse más por qué nuestro país va a la cola en Educación y por qué otros países tienen tanto prestigio, y deberían cuestionarse también por qué no le interesa al gobierno tener a personas bien preparadas, ¿será porque son menos manipulables? Me quedo con esa pregunta.

ANEXO: Entrevista que hicimos a un Docente

ENTREVISTA A UN DOCENTE:
Francisco Martínez Pulido
IES profesor Isidoro Sánchez
3º y 4º de la ESO y 1º y 2º de Bachiller

·         ¿Qué sería el rendimiento en sí?
Lo que una persona es capaz de hacer, como rinde, como trabaja, trabajar en sentido de cómo aprende y como va evolucionando

·         ¿Cómo refleja el aprendizaje de cada niño en el boletín de evaluación?
Con los Criterios de Evaluación. En la ESO, los conocimientos teóricos que son el 60% de la nota, el trabajo, lo considero muy importante, el 20%, la actitud de clase el 10% y 10% en caso de lengua o libros de lectura.
Cada alumno tiene que aprobar cada una de las partes para hacer media, para que sea más global y la parte teórica sacar por lo menos un 40% de ahí para poder hacer media. La parte teórica es importante pero no tanto como el saber trabajar, tener una buena disposición hacia la asignatura, y en bachillerato ya se reduce más. El rendimiento que tenga supone ya el 80% .

·         ¿Cómo surgió la vocación de ser docente?
Desde siempre. Siempre he querido enseñar.

·         ¿Cómo reaccionó su familia ante esta decisión de vida?
Me apoyaron siempre.

·         ¿Qué aspecto de tu tarea te gusta más y cuál te gusta menos?
Cómo más, ver como los alumnos progresan y evolucionan, no solamente a nivel de conocimientos sino también como personas y no me gusta cuando veo que no evolucionan o evolucionan de manera diferente, no tanto a nivel académico sino más bien a nivel personal.

·         ¿Cuáles crees que son tus mayores cualidades cómo docente?
Personalmente siento que transmito, que enseño.

·         ¿Si tienes en cuenta la formación recibida, la formación inicial, los cursos, cursillos, etc., qué parte de esta formación consideras que te ha sido útil?
Quizás el CAP en su momento, porque te pone más en contacto con el alumnado y luego otros cursillos no valían para nada, lo que realmente valía era la práctica porque a nivel teórico valía mucho.
Los que realizan los cursos los hacen un poco alejados del aula, a nivel docente te pueden perfeccionar por ejemplo en literatura.
El CAP antiguamente se daban pocas clases, ahora se hacen más prácticas, se está más en contacto con el alumnado.

·         ¿Hay algo de tu experiencia personal o profesional que sea significativo para tu experiencia como profesor actualmente?
Quizás el hecho de haber tenido muchos trabajos, haber visto diferentes situaciones, distintos contextos, el haberme movido con diferentes clases sociales, con diferentes niveles culturales.

·         ¿Eres consciente de los prejuicios que existen sobre los grupos diferentes socioculturales?
Si claro. Vivo en la sociedad.

·         ¿Cómo calificarías la relación que mantienes con los alumnos y con las familias?
Con la familia nula o casi nula, esa relación pueden tenerla más los tutores, con los alumnos buena relación, además este centro tiene poco alumnado y por lo tanto se da mayor relación, incluso se llega a tener relación con alumnos a los que no les he dado clase.

·         ¿Y cuándo no se produce esa retroalimentación, a qué crees qué se debe?
Se debería al profesor  porque él como tal debe captar al alumnado, aunque éste debe tener medios, es decir, el colegio le debe proveer de medios, porque tú aquí llegas con tu carrera hecha, pero necesitas aprender a lidiar con los problemas, a tener mano izquierda. Hay profesores que saben o pueden adaptarse con niños conflictivos y otros no, pero ninguno ha recibido una formación al respecto.

·         ¿Tenéis alguna estrategia colectiva para lograr ese objetivo?
Mi percepción, que quieres que te diga, si, sobre el papel puede haber alguna, pero a la hora de la práctica yo no encuentro ninguna.

·         ¿Cuál es el grado de participación de las familias en las actividades del centro y de la clase y si hay diferencias culturales?
Diferencias culturales apenas hay porque hay poco alumnado, alguna familia marroquí y un chino. Pero el alumnado que hay está bastante integrado.
Hay familias que si participan y otras que pasan olímpicamente.

·         ¿Qué recomendaciones ofreces a las familias para que apoyen el aprendizaje de sus hijos?
Yo no tengo relación con las familias, pero si la tuviera les hablaría del gran problema que se da en la actualidad sobre la autonomía personal, los niños no son autónomos, hay que decirles lo que tienen que hacer, cuando lo tienen que hacer, por qué lo tienen que hacer. Las cosas las tienen que hacer porque les salga a ellos hacerlas no porque alguien se lo imponga, porque es su responsabilidad.
Los niños dicen: “He aprobado y me han regalado un móvil”, y eso no es así, tu obligación es trabajar y aprobar porque es tu futuro, no tienen que regalarte nada. Y además hay alumnos que al no regalarles nada no estudian porque consideran que así les hacen daño a los padres.

·         ¿Para ti cuál es el objetivo principal de la escuela?
La enseñanza, pero si no tienes unas herramientas adecuadas es duro, ya no solo laboralmente sino también personalmente.
Saber ser persona y tener un buen conocimiento del aprendizaje y de la enseñanza.
Las dinámicas de aprendizaje, como salir de excursión, ir a un museo, etc., son buenas pero no deben ser excesivas puesto que el temario también es muy importante.
Aprender con las actividades es bueno siempre y cuando no acostumbre al alumno a que cada quince días haya un día de fiesta por así decirlo.
·         ¿Cuál crees que es el objetivo de la evaluación?
Saber cumplir los objetivos que se han establecido previamente y para poder orientar.
Los exámenes son importantes pero no deben ser un único elemento evaluador, hay que ir mirando cómo ha ido evolucionando el alumno, cosas que un examen no puede hacer.
Tu puedes saber que un alumno tiene conocimiento, ha estudiado pero ese día no está bien y lo hace mal, eso un profesor lo debe tener en cuenta y por desgracia no todos los profesores lo hacen, algunos siguen considerando el examen como única herramienta de evaluación.

·         ¿Cuáles son para ti los logros escolares?
Que los alumnos tengan una madurez, que hayan alcanzado unos conocimientos para poder seguir progresando porque si esto no se consigue luego es más difícil seguir llevándolo.

·         ¿Los alumnos que consiguen buenos niveles de aprendizaje como crees que lo consiguen?
Con trabajo y esfuerzo. Hay alumnos que se les da bien la asignatura y aprueban y otros aprueban porque realizan un gran esfuerzo, y esto quizás sea más importante, la capacidad de trabajo que tenga el alumno.
Los alumnos que más destacan es porque tienen más capacidad, aquellos que no tienen capacidad para el trabajo no aprueban, se necesita tener fuerza de voluntad.
Es muy importante el apoyo de las familias. Hay alumnos que no rinden porque tienen problemas súper gordos en casa.
Los alumnos que no logran sus objetivos puede deberse a muchos factores, como falta de capacidad, de todas maneras tiene que haber de todo, pero hay alumnos vagos, alumnos como hemos dicho con problemas, la falta de autonomía y la sobreprotección de los padres o todo lo contrario, demasiada indiferencia por parte de las familias, etc.

·         ¿Cuáles consideras que son las características de tu grupo de alumnos?
Alumnos más conflictivos, alumnos que van a lo suyo, clase social media, media-baja en algún caso.
Los de bachiller te puedes encontrar con alumnos que van más de maduros de lo que son en realidad.
La diversidad se trabaja a medias. Ha tenido en clase a alumnos que requerían de necesidades especiales, absentistas, alumnos que no conocían el idioma, etc. Ahora, ¿Cómo un profesor trabaja eso con una hora de clase?