2 de mayo
INFLUENCIAS
ENTRE SOCIEDAD Y EDUCACIÓN

Tomado
del libro: Esteve, J.M. (1995). Los
profesores ante el cambio social. Barcelona, Anthropos.
En los
últimos veinte años las relaciones entre profesores y alumnos han sufrido un
cambio enorme. Este cambio no ha sido bueno ni para los profesores ni para los
alumnos. Anteriormente los profesores tenían total poder sobre el alumno, el
alumno carecía de libertad para protestar ante muchas de las injusticias que
cometían los profesores, eran humillados si no cumplían lo establecido, y la
calificación era básicamente lo que definía al alumnado. Ahora es a la inversa.
El alumno no tiene conciencia de cuáles son sus límites, y se cree con derecho
de faltar el respeto a los profesores. Y el Sistema Educativo, como no ha
cambiado en su metodología de enseñanza, se encuentra que no sabe cómo hacer
frente a esto.
En este
artículo se comenta que una de las causas es el hecho de que muchos alumnos se
ven obligados a estudiar con la nueva ley de enseñanza obligatoria hasta los dieciséis
y dieciocho años, por lo que se va a necesitar más personal y mejores medios,
planteando realidades que se deben afrontar para intentar paliar este problema
de incertidumbre para los profesores y fracaso para muchos alumnos.
En clase
hicimos un debate sobre este asunto que tanto está preocupación. Ante la
pregunta que nos hizo nuestra profesora de si alguno de nosotros habíamos
tenido profesores que estableciesen una autoridad, Ana, una alumna, comenta que
sus profesores habían dado clase a sus propios padres y que ahora le estaban
dando clase a su hermano. Eso denota que posiblemente sigan utilizando el mismo
método tradicional, de hace cuarenta años, basado en una autoridad que no viene
por la concienciación del alumno sobre lo que supone la palabra respeto, sino
que viene por un miedo al castigo y a los golpes que recibían.
Otro
alumno también comentó que él por haberse despistado en un momento de la clase,
con ocho años el profesor le tiró de la oreja. Es sorprendente porque no
estamos hablando de una educación posterior al franquismo, estamos hablando de
chavales que hoy tienen veinte años, es decir hace un poco más de diez años aun
se seguía utilizando el mismo método ancestral de usar la violencia para educar
a los alumnos.
Luego,
surgió en el debate el hecho de que se utilice el “don” y doña” para referirse
a los profesores. Aquí hubo muchas discrepancias, alumnos que consideraban que
eso lo que mostraba era dejar claro quién mandaba en la clase, mostrar un
estatus, y había quién pensaba que utilizar esos términos eran buenos para que
así el profesor se ganase el respeto de los alumnos.
Personalmente
considero que el respeto no se gana haciendo separaciones de poder, el profesor
tiene muy claro cuáles son sus cometidos y el alumno debe tener muy claro el
valor del docente, y los límites que jamás debe traspasar, y para ello se
necesita que el profesor intente encontrar el modo de acercarse a ellos usando
valores como la comprensión, la empatía, y dejar un poco a un lado ese concepto
clasista de ponerse por encima del alumnado.
Encontré un vídeo muy interesante sobre la labor pedagógica y el término autoridad:
"Autoridad pedagógica y su función docente"
https://www.youtube.com/watch?v=RQ1XCvTP-TcEn este vídeo se hace referencia, a preguntarnos, en vez de qué se enseña, cómo se enseña.
El docente no es solo el autor de lo que va a hacer sino también el que potencia, el que enriquece y procura dar un espacio donde el otro pueda desarrollarse.
Autoridad no tiene nada que ver con autoritarismo.
En un
proceso de enseñanza-aprendizaje, aprenden ambos, tanto los profesores como los
alumnos, es un puro mecanismo en el que ambos salen enriquecidos, y los alumnos
en algún momento también pueden enseñar al profesor. Para ello es básico que el
profesor conozca que cada alumno tiene sus propios estilos de aprendizaje, y el
docente con su estilo de enseñanza debe saber amoldarse a cada uno de ellos,
básicamente para que conozca cuáles son las necesidades reales de cada uno.
Pero
para ello primero el docente debe autoconocerse, y así podrá ayudar a que los
alumnos también se autoconozcan conozcan
la diversidad de estilos de aprender de sus compañeros.
La
autoridad se gana, no es fácil ganársela, e incluso muchas veces se confunde
autoridad con autoritarismo. La autoridad es saber ganarse el respeto de los
alumnos sin necesidad de imponerse, usando herramientas basadas en valores como
son el compromiso de implicarse en los problemas que puedan tener los alumnos,
que éstos sientan que son importantes para los profesores, saberse escuchados
etc. El autoritarismo, sin embargo, solo conduce a que el alumno respete al
docente por miedo, no porque considere que la labor que éste está realizando es
valiosa. Como ya dije antes es una labor difícil pero que es necesaria para
crear alumnos que sean respetuosos no solo con los profesores sino también con
sus propios compañeros y consigo mismos, pues cuando un alumno falta al respeto
a un profesor, en el fondo también se lo está faltando a sí mismo.
En todo
este asunto, la familia juega también un papel esencial. Son los primeros
referentes para el niño, y éstos no deben olvidar esto jamás.
Ante un
caso de falta de respeto en un momento determinado, ¿cuál es la solución? Una
solución sería concienciar al alumno que lo que no le guste que le hagan no lo
haga él a los demás.
Ante una
situación de conflicto es mejor que el docente busque el acercamiento hacia el
alumnado. El problema se soluciona desde la cercanía, porque si al final se
llega ya al enfrentamiento, encontrar una solución al problema es más difícil.
Es
destacable la necesidad de que el profesor conozca el nombre de sus alumnos,
pues éstos se sientes bien, sientan esa cercanía, y así el profesor se gana
también esa autoridad basada en el respeto no en el miedo, porque los alumnos
se sienten que el profesor se preocupa por ellos, sienten que tienen valor para
él.
Ser
docente no es fácil. Uno está expuesto tanto a las críticas como a las
alabanzas. Al final, lo mejor es quedarse con lo mejor de cada uno y de cada
momento.
Es
fundamental autoconocerse, saber cuáles son los puntos fuertes y débiles que se
tienen, para así poder construir unas creencias propias, una base desde la que
poder comunicar y transmitir a los demás cada estilo de enseñanza propio, pero
siempre adaptándose, ajustándose a las necesidades de aprendizaje de los
alumnos, para obtener los objetivos establecidos, que en este caso no son otros
que el alumno aprenda, sepa como optimizar su aprendizaje, sin caer en la
frustración ni el fracaso.
A la
hora de hacer una propuesta hacia un alumno, primero debo saber, debo hacer un
diagnóstico de la persona con la que voy a trabajar. Saber las necesidades,
conocer el perfil de la persona, etc.
En el
texto, uno de los apartados trata sobre la contradicción entre las exigencias
que se proyectan sobre la escuela y las dotaciones de recursos.
La
educación de calidad, según dice este autor, es más la consecuencia de un
voluntariado de los profesores que la consecuencia natural de unas condiciones
de trabajo adecuados a los problemas a los que se tiene que enfrentar hoy en
día el docente.
Uno de
los factores que fomentan el malestar docente es la falta de recursos
materiales, pero esta falta de recursos no se refiere al material didáctico,
sino a problemas de espacio y conservación de los edificios, mobiliarios viejos
o rotos, etc.
Pero lo
más grave, es que la actuación práctica del docente tiene una fuerte
dependencia del marco institucional en el que enseñan, sin que individualmente
sean capaces de modificar esas limitaciones como normas internas.
Cuando
un docente se ve limitado a la hora de hacer un trabajo, a la hora de
establecer sus métodos de enseñanza, se le está cortando la libertad de generar
diferentes maneras de enseñar, a mi parecer no se trata de dar toda la libertad
curricular, no, pero sí, de dejarle cierto espacio para que pueda desarrollarse
como profesor, que pueda utilizar sus herramientas y así vaya creciendo y
evolucionando.
Un profesor
también debe equivocarse, no sólo aprende el alumno, también aprende el
maestro, y esto solo se hace cometiendo errores, dejándole espacio para que
pueda experimentar como le gusta a él realmente dar la clase, y que vea poco a
poco los objetivos que va consiguiendo en ese proceso secuencial.
En
cuanto a la necesidad de revisar los contenidos curriculares, el deseo de
incorporar nuevos contenidos que se apuntan como imprescindibles para la
sociedad futura, tiene como límite la necesidad de seleccionar y de abandonar
algunos de los contenidos tradicionalmente transmitidos por las instituciones
escolares.
Pero hay
profesores que llevan muchos años dando clase y no quieren cambiar esos modelos
porque consideran que son válidos, y también porque les supondría cambiar su
manera de pensar.
Para que
se dé un buen funcionamiento del docente se debe garantizar una buena
comprensión de los objetivos y de las reformas curriculares, evitando con
cursos de reciclaje la desinformación y la inseguridad de los profesores ante
los cambios que se proyectan.
El
profesional de la educación nunca deja de aprender, porque la sociedad cambia,
y con ella el sistema educativo, puesto que la enseñanza se centra en el ser
humano, no en los contenidos, y si es así, debemos entender los cambios de
pensamiento, de conducta que se da a cada momento. Las necesidades van siendo
otras y si el profesor no percibe esto, se va a encontrar con que no sabe darle
soluciones, y los alumnos acabarán por sentir que hay una distancia muy grande
entre ellos y el docente, como si de dos mundos distintos se tratase.
Ante la
pregunta de qué es más importante la formación académica o la experiencia, se
hizo un buen debate en clase. Los compañeros comentaban que la Universidad está
llevando a cabo mucha teoría y poca práctica.
Con la
experiencia creemos que aprende más.
Cada vez
hay más consumo de formación, hay más competitividad, porque ahora hay mucha
gente estudiando. La experiencia es fundamental pero se mira mucho el
currículum.
Después
de debatir sobre todos estos temas hicimos un descanso y a la vuelta hablamos
sobre las entrevistas que les hicimos a algunos docentes, para saber un poco
más lo que pensaban de la educación y la imagen social que sobre ellos tenían.
La
primera entrevista fue a un profesor de educación física. Le gustan más los
colegios concertados, allí los docentes tienen que tener interés en hacer las
cosas, sino los echan directamente, y comenta que esto no sucede en el público,
hay menos implicación, aunque no quiere generalizar.
Considera
que cuanto más alumnos hay por aula, cuanto más se masifican éstas más baja el
nivel de aprendizaje de los alumnos.

Este
profesor nota que falta comunicación entre los profesores, que no hay
mentalidad de equipo.
Álvaro,
un compañero de clase, le hizo la entrevista a su madre, que es maestra. Lleva
veinticinco años de profesión. Intenta enseñar de la mejor manera posible.
Establece
normas que intenta llevar siempre a la práctica pero intenta no imponerse
jamás, sabe que ese no es el camino para educar. Ni tampoco utiliza el
adoctrinamiento, considera que ante todo el alumno debe tener su espacio para
pensar y reflexionar.
Considera
que la familia es un elemento esencial, y para trabajar en el mundo educativo
es fundamental que se consiga hacerlo en equipo, para compartir experiencias.
Opina
que la Pedagogía es importante porque facilita el trabajo al docente y fomenta
la interacción, y hacen programas preventivos como la prevención de drogas por
ejemplo.
Juan
María, compañero de clase, que es docente, y ahora está estudiando Pedagogía,
comenta que la sociedad no valora el trabajo de los profesores porque realmente
desconocen cuál es la función real que acometen éstos.
No
reciben el apoyo social que necesitan para ejercer su labor.
Dice que
hay profesores que sí se implican en la educación y profesores que pasan
olímpicamente.
Alexis,
compañero de clase, le hizo la entrevista a un profesor realmente interesante.
Da clase de Geografía. Este hombre comenta que decidió dedicarse a la docencia
para practicar la tolerancia, la generosidad y el conocimiento, el sentido
crítico, etc.
Sigue su
entrevista diciendo que un docente siempre tiene que estar aprendiendo y debe
saber escuchar lo que los alumnos demandan.
El
lenguaje pedagógico hará buenos a los alumnos en el trabajo y en la vida.
En este
mundo de falsos valores, un buen docente es un valor seguro.
Él nunca
ha pretendido la perfección académica, siempre ha querido ser una esponja que
absorba todo lo importante.
La
autoridad sin reflexión hace que uno pierda como docente.
Otra
alumna, Ana, comenta que hay muchos docentes sin ilusión debido a que estudian
esta carrera porque consideran que es fácil, luego cuando se ponen a trabajar
se dan cuenta que de fácil nada, pues el trato humano siempre conlleva una gran
responsabilidad.
Se deben
tener en cuenta tanto los valores esenciales como es el compromiso, la
humildad, etc., tanto por parte del docente como por parte del alumnado.
Conclusión:
Bueno,
ante todo se me pasó la mañana muy rápido, puesto que el texto que leímos daba
jugo para muchas ideas.
Más que
nada destacaría la situación por la que está pasando hoy en día el ser humano.
Una situación complicada, donde todo parece que va a la deriva, pero
personalmente pienso que es causa de que vamos al son de una sociedad demasiado
globalizada.
Es una
sociedad productiva pero no de bienes, sino de conocimientos, globalizados, que
se mueven a una velocidad increíble que hace que el sujeto no los absorba ni
entienda, y además es interminable, todo
el día las veinticuatro horas.
Las
nuevas tecnologías han cambiado el
sistema educativo, pero el sistema educativo está en una posición
inamovilista, lo que los alumnos aprenden luego no los pueden
reflejar en la sociedad.
Y la
imagen que se tiene del docente, es pésima, la sociedad opina mal, pero además
opina sin saber, sin conocer. Siempre dicen lo mismo, vagos que ganan el dinero
sin hacer nada.
Pero no
se preguntan por qué los gobiernos no hacen nada por cambiar el sistema
educativo, es que personalmente pienso que ni siquiera saben que existen
modelos educativos, solo quieren ver resultados, calificaciones, pues
consideran que esto es lo que les propiciará el éxito o el fracaso en la
sociedad. Algo de razón tienen, porque hoy todo funciona basándose en un número,
somos cifras, pero es un error, porque se olvidan de lo más importante, la
felicidad, que se gana con un buen aprendizaje, no con una buena calificación,
sino con un buen aprendizaje, que le permitirá tener autonomía, y un ser humano
autónomo sabe ser selectivo y elegir lo que es mejor para él.
La
sociedad en vez de hacer juicios negativos y absurdos sobre los profesores
debería cuestionarse más por qué nuestro país va a la cola en Educación y por
qué otros países tienen tanto prestigio, y deberían cuestionarse también por
qué no le interesa al gobierno tener a personas bien preparadas, ¿será porque
son menos manipulables? Me quedo con esa pregunta.
ANEXO: Entrevista que hicimos a un Docente
ENTREVISTA A UN DOCENTE:
Francisco
Martínez Pulido
IES
profesor Isidoro Sánchez
3º y 4º
de la ESO y 1º y 2º de Bachiller
·
¿Qué sería el rendimiento en sí?
Lo que
una persona es capaz de hacer, como rinde, como trabaja, trabajar en sentido de
cómo aprende y como va evolucionando
·
¿Cómo refleja el aprendizaje de cada niño en el boletín de
evaluación?
Con los Criterios de
Evaluación. En la ESO, los conocimientos teóricos que son el 60% de la nota, el
trabajo, lo considero muy importante, el 20%, la actitud de clase el 10% y 10%
en caso de lengua o libros de lectura.
Cada alumno tiene que aprobar
cada una de las partes para hacer media, para que sea más global y la parte
teórica sacar por lo menos un 40% de ahí para poder hacer media. La parte
teórica es importante pero no tanto como el saber trabajar, tener una buena
disposición hacia la asignatura, y en bachillerato ya se reduce más. El
rendimiento que tenga supone ya el 80% .
·
¿Cómo surgió la vocación de ser docente?
Desde siempre. Siempre he
querido enseñar.
·
¿Cómo reaccionó su familia ante esta decisión de vida?
Me apoyaron siempre.
·
¿Qué aspecto de tu tarea te gusta más y cuál te gusta menos?
Cómo más, ver como los
alumnos progresan y evolucionan, no solamente a nivel de conocimientos sino
también como personas y no me gusta cuando veo que no evolucionan o evolucionan
de manera diferente, no tanto a nivel académico sino más bien a nivel personal.
·
¿Cuáles crees que son tus mayores cualidades cómo docente?
Personalmente siento que
transmito, que enseño.
·
¿Si tienes en cuenta la formación recibida, la formación inicial,
los cursos, cursillos, etc., qué parte de esta formación consideras que te ha
sido útil?
Quizás el CAP en su momento,
porque te pone más en contacto con el alumnado y luego otros cursillos no
valían para nada, lo que realmente valía era la práctica porque a nivel teórico
valía mucho.
Los que realizan los cursos
los hacen un poco alejados del aula, a nivel docente te pueden perfeccionar por
ejemplo en literatura.
El CAP antiguamente se daban
pocas clases, ahora se hacen más prácticas, se está más en contacto con el
alumnado.
·
¿Hay algo de tu experiencia personal o profesional que sea
significativo para tu experiencia como profesor actualmente?
Quizás el hecho de haber
tenido muchos trabajos, haber visto diferentes situaciones, distintos
contextos, el haberme movido con diferentes clases sociales, con diferentes
niveles culturales.
·
¿Eres consciente de los prejuicios que existen sobre los grupos
diferentes socioculturales?
Si claro. Vivo en la sociedad.
·
¿Cómo calificarías la relación que mantienes con los alumnos y con
las familias?
Con la familia nula o casi
nula, esa relación pueden tenerla más los tutores, con los alumnos buena
relación, además este centro tiene poco alumnado y por lo tanto se da mayor
relación, incluso se llega a tener relación con alumnos a los que no les he
dado clase.
·
¿Y cuándo no se produce esa retroalimentación, a qué crees qué se
debe?
Se debería al profesor porque él como tal debe captar al alumnado,
aunque éste debe tener medios, es decir, el colegio le debe proveer de medios,
porque tú aquí llegas con tu carrera hecha, pero necesitas aprender a lidiar
con los problemas, a tener mano izquierda. Hay profesores que saben o pueden
adaptarse con niños conflictivos y otros no, pero ninguno ha recibido una
formación al respecto.
·
¿Tenéis alguna estrategia colectiva para lograr ese objetivo?
Mi percepción, que quieres
que te diga, si, sobre el papel puede haber alguna, pero a la hora de la
práctica yo no encuentro ninguna.
·
¿Cuál es el grado de participación de las familias en las
actividades del centro y de la clase y si hay diferencias culturales?
Diferencias culturales apenas
hay porque hay poco alumnado, alguna familia marroquí y un chino. Pero el
alumnado que hay está bastante integrado.
Hay familias que si
participan y otras que pasan olímpicamente.
·
¿Qué recomendaciones ofreces a las familias para que apoyen el
aprendizaje de sus hijos?
Yo no tengo relación con las
familias, pero si la tuviera les hablaría del gran problema que se da en la
actualidad sobre la autonomía personal, los niños no son autónomos, hay que
decirles lo que tienen que hacer, cuando lo tienen que hacer, por qué lo tienen
que hacer. Las cosas las tienen que hacer porque les salga a ellos hacerlas no
porque alguien se lo imponga, porque es su responsabilidad.
Los niños dicen: “He aprobado
y me han regalado un móvil”, y eso no es así, tu obligación es trabajar y
aprobar porque es tu futuro, no tienen que regalarte nada. Y además hay alumnos
que al no regalarles nada no estudian porque consideran que así les hacen daño
a los padres.
·
¿Para ti cuál es el objetivo principal de la escuela?
La enseñanza, pero si no
tienes unas herramientas adecuadas es duro, ya no solo laboralmente sino
también personalmente.
Saber ser persona y tener un
buen conocimiento del aprendizaje y de la enseñanza.
Las dinámicas de aprendizaje,
como salir de excursión, ir a un museo, etc., son buenas pero no deben ser
excesivas puesto que el temario también es muy importante.
Aprender con las actividades
es bueno siempre y cuando no acostumbre al alumno a que cada quince días haya
un día de fiesta por así decirlo.
·
¿Cuál crees que es el objetivo de la evaluación?
Saber cumplir los objetivos
que se han establecido previamente y para poder orientar.
Los exámenes son importantes
pero no deben ser un único elemento evaluador, hay que ir mirando cómo ha ido
evolucionando el alumno, cosas que un examen no puede hacer.
Tu puedes saber que un alumno
tiene conocimiento, ha estudiado pero ese día no está bien y lo hace mal, eso
un profesor lo debe tener en cuenta y por desgracia no todos los profesores lo
hacen, algunos siguen considerando el examen como única herramienta de
evaluación.
·
¿Cuáles son para ti los logros escolares?
Que los alumnos tengan una
madurez, que hayan alcanzado unos conocimientos para poder seguir progresando
porque si esto no se consigue luego es más difícil seguir llevándolo.
·
¿Los alumnos que consiguen buenos niveles de aprendizaje como crees
que lo consiguen?
Con trabajo y esfuerzo. Hay
alumnos que se les da bien la asignatura y aprueban y otros aprueban porque
realizan un gran esfuerzo, y esto quizás sea más importante, la capacidad de
trabajo que tenga el alumno.
Los alumnos que más destacan
es porque tienen más capacidad, aquellos que no tienen capacidad para el
trabajo no aprueban, se necesita tener fuerza de voluntad.
Es muy importante el apoyo de
las familias. Hay alumnos que no rinden porque tienen problemas súper gordos en
casa.
Los alumnos que no logran sus
objetivos puede deberse a muchos factores, como falta de capacidad, de todas
maneras tiene que haber de todo, pero hay alumnos vagos, alumnos como hemos
dicho con problemas, la falta de autonomía y la sobreprotección de los padres o
todo lo contrario, demasiada indiferencia por parte de las familias, etc.
·
¿Cuáles consideras que son las características de tu grupo de
alumnos?
Alumnos más conflictivos,
alumnos que van a lo suyo, clase social media, media-baja en algún caso.
Los de bachiller te puedes encontrar
con alumnos que van más de maduros de lo que son en realidad.
La diversidad se trabaja a
medias. Ha tenido en clase a alumnos que requerían de necesidades especiales,
absentistas, alumnos que no conocían el idioma, etc. Ahora, ¿Cómo un profesor trabaja
eso con una hora de clase?
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